DONDE NACE Y MUERE
Se levantó lentamente. Todo ese tiempo…un letargo demasiado largo. No obstante, la fuerza que sentía crecer del centro de su pecho, era poderosa y salvaje. Le costaba respirar pero sentía toda esa fuerza y era capaz de derribar cualquier obstáculo, por mayor que fuera. Sentía que podía. Pero…¿Cómo controlar toda esa fortaleza? De repente el vigor aumentó. El esternón, quemado por toda esa energía saliente de su corazón viejo y deplorable, cansado de amar, le oprimía y encarcelaba.
Con una desesperación que jamás había experimentado, intento arrancarse con sus toscas uñas la piel y la carne que escondían la cárcel traidora. Las manos, temblorosas, le sudaban y se volvían escurridizas. Demasiado tarde. La fuerza estalló y con ella, todo su cuerpo.
Con una desesperación que jamás había experimentado, intento arrancarse con sus toscas uñas la piel y la carne que escondían la cárcel traidora. Las manos, temblorosas, le sudaban y se volvían escurridizas. Demasiado tarde. La fuerza estalló y con ella, todo su cuerpo.
El poder efímero.
Mientras, sus restos esparcidos por la tierra yerma, se consumían lentamente.
Su corazón resistía.
Es curioso que rápido empieza y acaba todo. Pero si tan leve se nos hace es porque realmente lo disfrutamos. O eso dicen. No se ha de tener miedo a vivir, a arriesgar un poquito y disfrutar. Sobretodo eso, disfrutar hasta morir de placer. Dejarse llevar.
Vale, reconozco que se me esta yendo la pinza…un poquito jajajaja. Neh, pero estoy bieeeen. Mejor así que demasiado cuerda, o tal vez yo soy la que esta cuerda y los locos son los demás. Ajaaaaa!!
Toma intriiiiiga!
Las fotografías son de unas prácticas de laboratorio que encontré. Me encantan, sin quererlo son muy artísticas. Que bonita y artística es la vida. Me hacen pensar que el arte nace de la naturaleza, y de hecho prefiero pensarlo así. Bastante contaminados estamos nosotros ya.
Besos quesos.
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